UN MONSTRUO LLAMADO TRENT

Albert Blaya Sensat
5 min readJul 27, 2020

--

El fútbol tiene un componente esteta que es profusamente importante. No se puede negar el factor meramente estético en un deporte que prima el Highlight como objeto de culto (entiéndase el Highlight como el reducto que le queda al aficionado medio para engancharse de forma menos porosa al fútbol) y que encuentra en el control de balón o el golpeo del cuero dos factores que, más allá de su funcionalidad, son claros ejemplos de lo que la parte visual nos atrae y nos moldea. Todos queremos para nuestro equipo jugadores “con toque”, aunque este concepto a veces no sepamos ni qué es. Pero, ¿qué pasa cuando un futbolista aúna una calidad casi obscena con la capacidad para incidir en el marcador y en el planteamiento rival con suma facilidad? Un cóctel poderoso y extraño, pues pertenece a los elegidos. Trent Alexander Arnold (1998) es uno de ellos, y a sus 22 años es ya el mejor lateral diestro del último lustro.

Lo cierto es que el párrafo introductorio sirve como prolegómeno a la hora de abordar este futbolista. Cuando uno se acerca al núcleo del juego de Trent observa que hay un componente estético absorbente. No es Marcelo, no tiene esa genialidad, ese punto de magia, pero sí que podemos hablar de una especie de realismo mágico, tomando el préstamo a García Márquez, en tanto que convierte lo aparentemente sencillo (un pase, un centro) en algo sobrenatural. TAA posee, dejémoslo claro desde un inicio, uno de los mejores pies del continente a la hora de golpear el balón. Arnold domina todas las superficies del pie, no se le escapa ninguna. Quizás esta sea su cualidad más diferencial, pero no la única. A esa calidad en el golpeo se le suma una facilidad extremadamente inusual a la hora de percutir por banda, algo motivado por el propio Klopp que explica muy bien Miquel Villarroya en este hilo y en lo que no me extenderé. Klopp es el mejor potenciador del planeta, pues logra sacar el 200% de sus futbolistas, pero en el caso de Trent es distinto, él ya lo tenía dentro. Lo que ha hecho Jürgen ha sido abrir las puertas a un talento único.

El Liverpool se explica desde sus laterales. Tanto él como Andy Robertson son máquinas de producir ventajas, futbolistas que, cuando el Liverpool inicia la jugada, son capaces de realizar cambios de orientación de 45 metros entre sí para sortear la presión del rival. Ahí es el punto inicial en el que TAA es rematadamente bueno. Arnold suma 98 toques por partido, los mismos que Kevin De Bruyne (es decir, los mismos que el futbolista más importante del equipo que más busca tener la pelota) y es desde el sector diestro “el mejor centrocampista que tiene el Liverpool”. En ese sentido, su función en salida de balón no deja de ser la de generar la primera ventaja. Es capaz de cambiar el sentido del juego con su pierna mala de forma insultantemente fácil, de batir líneas con pases tensos y rasos o de combinar en corto y salir con conducción. Es una trampa en sí mismo, pues si el rival orienta la presión hacia la banda, Trent te aniquila. Y el Liverpool es una máquina preparada para convertir esas ventajas en algo más. Los extremos (Salah y Mané) atacan el intervalo entre central y lateral y es algo recurrente que TAA los active desde campo propio con balones en largo que son una delicia.

Arnold ha sumado 13 asistencias en esta 2019/2020, lo que significa que lleva 25 en dos temporadas, una producción bestial. Además, sus 2.4 pases clave por partido hacen que duplique los que Marcelo daba en la 16/17, su mejor temporada. Arnold, desde el costado, es un lateral que a la práctica se convierte en el principal generador de ventajas para un equipo que cuenta con Salah, Firmino y Mané. Nadie da más pases clave, ni más asistencias en el conjunto inglés que él. Arnold es, también, el futbolista que más toques aglutina por partido, un extraño monstruo que es capaz de castigarte de distintas formas. Hay algo en TAA que lo hace especialmente devastador, y más en un Liverpool que carga el área con extremos e interiores. Trent tiene la banda para él solo, y eso es una ventaja, pues el inglés no necesita pisar, ni siquiera estar cerca, de la línea de fondo para dominar con su envío. Sus centros son algo espeluznante, aunando belleza y funcionalidad a partes iguales. Envíos combados, secos y medidos desde 35 metros que van justo donde tenían que ir. Con 2.2 centros precisos por partido, supera a De Bruyne (el, para mi, mejor en este apartado) y si lo comparamos con otros laterales la comparación se torna absurda. Para un equipo que hace del centro lateral su gran arma, tener a un tipo como TAA es una bendición, pues es capaz de activar el pase desde prácticamente cualquier zona del terreno de juego.

Trent promedia 1 regate menos por partido que Semedo. Y con menos acierto. Si enseñaras esta estadística a alguien que no los conoce no dudaría en señalar al portugués como a un jugador superior (1.6 regates con 71% de acierto para un lateral son cosa fina), pero lo cierto es que TAA no lo necesita. Presciende del regate en la forma en que los muy buenos se pueden permitir el lujo de prescindir de lo que para sus homólogos es la forma más sencilla de generar una superioridad; el regate. Sus ventajas son generadas desde el pase y la inteligencia posicional, el saber cuándo y cómo aparecer. Estar en una estructura tan depurada como la “red” ayuda mucho, pero lo cierto es que TAA está por encima de ella, tal es su talento y su incidencia en todo lo que pasa en el césped.

Es fascinante acercarte a un jugador que es ya absolutamente bueno pero que intuyes que lo será más y que, de seguir así, va a terminar como uno de los mejores en lo suyo. Te recorre un cosquilleo. Como de enamorado. Arnold acaba de nacer, pero ya ha logrado imponerse como el lateral de moda, con un molde refrescante y tramposo que invita a pensar que el lateral moderno tiene que ser como él. Debe serlo. Y no. Arnold, como los elegidos, tiene la capacidad de hacer creer al resto que lo suyo tiene réplica cuando en realidad solo podemos contemplar, aprender, y soñar.

--

--

Albert Blaya Sensat
Albert Blaya Sensat

Written by Albert Blaya Sensat

Periodista. Escribo para sobrevivir. Un poco de todo. Fútbol y lo que se de.

No responses yet